miércoles, 14 de diciembre de 2011

Hola, me llamo Eternidad y voy a estar contigo a partir de hoy.


Es complicado y muy dado a la crítica el escribir de "Amor". Siempre he dicho que el "Dolor" se presta más para expresarse. Sí, DOLOR, no conmiseración.
A pesar de ello, he optado por hablar de Amor, porque hice de él, la inspiración de cada uno de mis días, mis ganas de levantarme de la cama en este invierno, la luz que apaga todos mis temores y el ritmo que marca cada uno de mis latidos.
Los retales de sufrimiento, las lagrimas y los malos recuerdos residen aún dentro de mí. Sí, porque hasta el pan más dulce requiere una pequeña pizca de sal.
Es sorprendente la velocidad en la que te transporta un recuerdo; ningún invento millonario logrará jamás trasladarnos en segundos y conseguir ese sentir tan enigmático.
Así que, justo ahora hay algo qué recordar ....
... Heme aquí, Octubre de 2009.
Voy caminando por los pasillos de la escuela, te miro, a pesar de que no conozco ni tu nombre, ya te siento.
No eres mi tipo, es más, no tengo un "ideal aún"; camino, finjo no mirarte  ( No sabes qué nerviosa estoy ahora).
Como soy una cobarde, pediré tu correo electrónico usando como intermediaria a una amiga.
No lo sé, tengo miedo, nunca he hecho esto, quizá no te agrade y me ignores haciéndome saber lo tonta y temerosa que soy....

... bien, regresé, Diciembre de 2011.
Es increíble la cantidad de cosas que han ocurrido.
Ahora, al mirarte, como en aquel Octubre, te siento, pero hoy ya eres una porción de mí, conozco tu nombre,  porque es tu nombre el que ha estado escrito en cada uno de mis planes. Descubrí que no eras "mi tipo"; eras mi ideal. Existen aún los nervios al mirarte, pero hoy en día están colmados de una felicidad, la cual sólo a tu lado conocí.

¿Ahora dimensionas la velocidad en la que te traslada un recuerdo.?

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