domingo, 25 de diciembre de 2011

Déjalo TODO y sálvate.

25 de Diciembre.
Y por segundo año consecutivo, estoy sola en mi casa.
Como ya es costumbre, despampanante, con las mejillas rosadas, y unos ojos bien delineados. Esperando a no sé quién, para hacer no sé qué, y así tener la Navidad que en años he estado esperando.

Ayer no fue un mal día.
Desperté, fui a la iglesia (Debido a la tanta insistencia de mi madre), no me resulta desagradable el ir, debo aclarar.
 Entonces, en el tiempo que estuve atenta el Sacerdote tocó el tema que me causa tanta controversia:
"El Amor a Dios".
Porque sé que me estoy metiendo en un tema muy amplío, dónde les daré la oportunidad a los escépticos de tacharme de tonta, sí bien lo desean, no es de mi interés realmente.
Así que, compartiré una experiencia. La que desde aquel día, le otorgué el titulo de "Lo más extraordinario que me ha sucedido".

Mayo 2010:
En aquellas fechas cargaba en mi mochila unas cuantas libretas, maquillajes que como hoy, me trazaban una sonrisa en horizontal, una desesperación por ser feliz de inmediato y un mar de lagrimas donde me encontraba zambullida ya que no habían podido ser desahogadas aún.
Fue entonces que mi hermana me ofreció ayuda. (Ayuda que desde hace meses me había comentado) pero por perezosa no la había aceptado.
Me invitó a una experiencia espiritual, en un lugar lejano ( He aquí donde me puedes tachar de demente).
Un terreno donde la fuerza espiritual es tanta que olvidas todo, no dormí en dos días, era una guerra del "yo contra el yo", la cual debía ganar a cualquier precio.
Confieso que estaba aterrada, pero había una voz detrás de mí que a menudo me gritaba "Por primera vez en tu vida sé honesta","Por primera vez termina algo que empezaste", "Por vez primera  llega a casa con una noticia buena", siguiendo,  amenazaban que " Algo grande estaba apunto de ocurrir". Esas palabras me motivaron más de lo que cualquiera se pueda imaginar.
Fue esa la mejor noche de mi existencia, no hay nada como Amanecer con el calor del fuego y la frialdad de las palabras de aquella persona que estuvo a mi costado escuchándome y haciéndome saber quién había sido todos esos años. Sí, en realidad la guerra más difícil, conocía a mi oponente y estábamos al mismo nivel.
Entonces lloré, grité, perdoné, pedí perdón, pensé, reflexioné...
Fue cuando lo conocí. Sí, no hace falta mencionar su nombre, ya que es el más grande.
Cerré los ojos y "miré" una nube de color rosa, que de inmediato tomó la figura de Dios, en eso, me dijeron
-Acércate a  él.
Y no tuve la necesidad de ir a él, en ese momento él se acercó a mi. Me abrazó como nunca nadie lo había hecho. Entre llanto, me dijeron que él tenía algo para mí. Así que, sin pensarlo dos veces, extendí mis brazos.
Entonces, recibí el regalo que ni en Navidad ni en mi cumpleaños había recibido: Un corazón nuevo, era rojo, estaba vivo. Y era ahora mío.
Entonces abrí los ojos y sentí un latir, fue el primero de muchos.
Él. más que nadie me cambió la vida, me enseñó a perdonar  y a olvidar lo que había ocurrido.
Justo ahora estoy comenzando a temblar, este tema trae a mí, un sentir que no me esposible expresar.


Concluiré, puesto a que ya no tengo palabras, sólo un par de lagrimas.
Ahora, piensa.
¿Y a ti quién te cambió la vida?.


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