martes, 24 de enero de 2012

Tantos siglos, tantos mundos, tanto espacio y... COINCIDIR.

¿Coincidir?
No sé si realmente coincidí con él.
Lo cierto es que estábamos muy cerca,y en ocasiones uno tiene que colaborar con el Destino para que éste nos transporte a dónde vamos a pertenecer.
Ahora, después de un ya largo tiempo, estoy al costado de la persona que había esperado.
Suena mágico, ¿no?.
Hoy ya no hay más letras osadas, queriendo gritar lo que mi cobarde boca no ha podido exclamar.
Hoy, hablo con los ojos, grito con mis manos, siento con las suyas.
Hoy ya no vivo entre comillas, hoy AMO con mayúsculas.


He estado ausente de esto, pero más cercana a él que nunca.
Y eso, me llena, porque sí de algo puedo estar segura es que no basta con coincidir... hay que complementarse.
Y en este momento, estoy íntegra.

viernes, 13 de enero de 2012

Querido Diario:

Me encantaría ser LIBRE, y poder escribir lo que realmente he querido decir desde ya hace tiempo,más no lo que el resto considera "bien" o desea escuchar-leer.
Ser libre, como para comenzar una entrada con un:
"Querido diario:
El día de hoy, me desperté muy tarde, abracé a mi hermana, hice un examen el cual me indicará mi estancia en la escuela, corrí, brinqué, bailé, lloré, lo extrañé, me sentí muy bien...."
Pero,no.
Cuando intento ser la "Yo, que siempre he querido ser", Recuerdo que no debo ser simple, que no me conviene ser tonta, que debo parecer interesante, que debo pensar con madurez, que debo cuidar una a una las palabras que llego a pronunciar, que debo ser muy femenina, que debo der educada... Debo, debo, debo.
Es complicado conocerte tan a fondo y ser tu propio juez, ya que siempre habrán tras de ti, un par de tenedores, con los que, como yo, trituras crudamente todo aquello que has anhelado decir/ser/sentir.
Y si un día frente a mí, apareciera un Genio de esos que salen en las películas que ven los niños ( Agrego que, desde niña tuve gustos complicados y nunca vi un genio en una de mis películas). Le pediría una tiza.
Sí, leíste bien.
Con ella me pintaría la cabellera rosa que he querido tener desde ya hace tiempo, acompañada con un manojo de valor y autoestima que buena falta me hacen.
Dibujaría además, una sonrisa con un ángulo de 178°, ya que esta vez dejaré de lado mi precisión y me daré el lujo de sonreír.
Me trazaría extensos brazos, quizá, con ellos si podré abrazar a todos los que Amo de una buena vez.
Y por último, me pondría un letrero en la frente que dijera mas o menos así:
"Hola, Soy María de Jesús Sánchez. Y hoy, soy la yo que he querido ser"
y tú... ¿Quién eres? o... ¿Quién has querido ser?.

martes, 3 de enero de 2012

Prometo no pensar en ti, esta noche nada más.

Tercer día del año.
Y por más que he querido dejar atrás lo ocurrido en el año anterior, me ha sido inútil hacerlo, ya que como lo supuse todo quedo en un cambio de cifras.
Hoy me acordé de ti. Y no puedo dejar de lado lo que representaste en aquellas tardes de Abril para mí.
Porque a pesar de que portaba sobre mis ojos un vendaje el cual no permitía mirar a nadie que no fuese Él, apareciste frente a mí y con sólo escucharte calmaste uno a uno mis temores y me brindaste la protección que siempre busqué. Y sí, dije bien, PROTECCIÓN y no necesito ser la más sabia para decir que uno busca en alguien las carencias familiares. Yo, en ti encontré a mi padre.
Encontré un hombre inteligente tal cual al que admiro.
Encontré frialdad pero no tuve que buscar  demasiado para hallar  el 'tú' más dulce.
Encontré abrazos cálidos, besos lentos y un Te Amo que a diferencia mía, no fue instantáneo.

Y sí, seguramente se preguntarán ¿Y entonces, porqué te fuiste de su lado?
Él y yo fuimos un par de árboles, a simple vista eramos iguales, compartimos el mismo Sol, lloramos la misma lluvia. Pero un día, dejó de ser Primavera.
La respuesta se resume a esto:  Él y yo estábamos en la estación equivocada.

Desde ese entonces, arrojé a la basura el letrero que portaba en la espalda, el cual decía así: "Ésta niña no ha roto nada".  No puedo excusarme con nada, el daño hecho está.
Sólo puedo agregar que esto es así. A nadie le gusta lo fácil, tampoco a él.
Siempre o casi siempre va a haber uno que lleve puesto el disfraz de Débil y lo admito, es mucho más complicado portarlo de lo que parece.

Y sin más, agrego una estrofa que al inicio de todo lo que fuimos un día te dije:
"No imaginas lo dichosa que me siento. Tú has sido mi descubrimiento accidental.
No sabría decir si fue el Destino, El Karma o la Casualidad. Sólo sé que soy otra persona desde que te vi llegar".

Gracias por haber hecho de mí, el árbol más feliz de todo el bosque.
Te Quiero y Admiro.


Te regalé esta canción. Espero aún la conserves.