sábado, 11 de febrero de 2012

No sé qué acabo sucediendo, sólo sentí dentro dardos.

Estoy helada, me urge escribir algo de inmediato, desahogarme de éste, mi charquito de confusiones.
Tengo tanto por gritar que no me percaté de que estoy escribiendo con la libreta al revés, al parecer no dejo de ser tonta ni en estas ocasiones.
Viajo en el andén, la gente me observa quizá estén contemplando mi desesperación y mis ganas de llorar.
No sé cómo llamarle a mi estado de animo, sólo tengo claro que es una composición de frío, de la misma lluvia, del calor de mi cuerpo, de mi desespero, de las quinientas nuevas cuestiones que no has querido responderme, del presente, del pasado, del Amor, de tu no sonrisa, de mis escasas lagrimas, de mis gritos silenciosos...
¿Por qué me siento así?
Es complicado, así que lo ejemplificaré con esto:
En una relación, somos un par de peces en una pequeña pecera de cristal.
Un día fui un pez Betta, me encontré con uno igual a mí. Permanecimos apenas unos instantes juntos, ya que como sabes, uno necesita morir para que el otro resista.
Ahora te enteras que alguien dejó todo por que yo siguiera.
Así es en el Amor: O sonríe uno, o sonríe el otro, jamás es justo aunque lo parezca.
En este momento respondo a la pregunta:
¿Por qué me siento así?
Porque, el Amor es la injusticia más exquisita que conozco, nunca vamos a recibir lo mismo que entregamos: unas veces corremos con "suerte"y nos toca cobrar más pero otras cuantas tenemos que pagar deudas.
Un día me tocó ser motivo de una sonrisa, por lo tanto sonreía desmedidamente.
Actualmente hago todo por verlo sonreír, cuando lo hace, por consecuencia yo lo hago.Y cuando mis reducidos ojos no logran captar el ángulo llano que forman sus labios, en automático dejo yo de sonreír.
Entonces, vuelvo a formularme un par de preguntas:
¿Acaso soy tan incapaz de hacer COMPLETAMENTE feliz a alguien?
o...
¿Puede más un ayer que yo, siendo un "Presente"?
Bien, ahora son Quinientas dos preguntas que no me responderá.

Me altera diciéndome que "Nada es para Siempre" y en seguida me tranquiliza con un "Estaré contigo siempre".
¡Vaya, contradicción!.
Por consecuencia, ya no pido más "Nuncas" disfrazados de "Siempres".
Aprende a amar sólo por hoy.
Sólo por hoy responde una a una mis dudas.
Sólo por hoy deja los recuerdos de lado.
Sólo por hoy cambiémos de lugar, conviérteme en la razón de tu alegría.

Sí, porque sólo por hoy estamos vivos, tal vez mañana nos saquen de la pecera.

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