domingo, 26 de agosto de 2012

Tengo abierta la ventana porque así se escapa el tiempo sin verte.

¿Qué viene después?
El miedo se apodera de mi falta de carácter. Temo que un día ya no piense en ti, como lo hago ahora.
Temo dejar de preguntarme si estás haciendo algo por nosotros. Temo además, que el día en que te tenga de frente alguno de los dos ya no sea el mismo; y definitivamente, temo que esa, sea yo.
He estado ausente de esto, pero más cerca de mí. Es bien sabido que nadie está completamente sólo, porque se tiene a sí mismo. Pero, un día dije que eras tú quien me complementaba. Quizás ahora sea solamente la mitad de una mujer valiente, la tercia de una persona entregada y apenas un porcentaje mínimo de lo feliz que llegué a ser un día.
¿Qué pasará cuando el mencionar tu nombre no me paralice el cuerpo?
Dime, ¿Qué pasará cuando al andar por las calles sola, deje de necesitar tu mano, que bien iba sujeta a la mía?
¿Qué le hago al par de hijos, al perro, al viaje en la playa caminando vestidos de blanco con los pies al desnudo, a nuestro hogar que construí en mi cabeza?
¿Qué hago con las fotografías donde aparecemos sonriendo?
¿Qué va a ocurrir cuando el día trece de cada mes pase desapercibido para nosotros?
¿Qué va a pasar cuando el escuchar las grabaciones de aquella llamada telefónica de madrugada, no me haga derramar un par de lagrimas?
Ahora dime...
¿Qué va a pasar cuando el "nosotros" ya no nos pertenezca?.

Justo ahora, me siento como aquellas personas que se niegan a mirar a un ser que amaron bajo un ataúd, por miedo a que sea esa la imagen que conserven de éste. Me niego a recordarte lejos, frío, ausente.
¿Sabes cuál es la imagen que guardo dentro?
Es la de aquel Agosto 21, nos veo sentados, despavoridos, hasta que dijiste que era yo con la persona que querías estar...
Ahora, mira un año atrás.
¿Te reconoces?
¿Qué cambió?
¿Cuándo y cómo fue que pasó? y sobre todo...

¿Cuál es la imagen que conservas?.


"Puedo verle desde lejos y sentirle respirar".

miércoles, 15 de agosto de 2012

Del día en que me quité el maquillaje para sonreír.

Quizá sea ya tarde.Hoy, en definitiva las palabras son otras, los galardones fueron ya otorgados, las disculpas no se hicieron esperar y con ellas un brote de lagrimas (hasta el más creyente se cansa de vivir arrodillado).
Vienen buenos tiempos, nuevas personas, viejos amores..



  Hoy querida Inspiración: te has quedado corta y ya no puedo yo ayudarte. 
Gracias y buena suerte.
"Te he dejado en el sillón las pinturas y una historia en blanco, no hay principio ni final; sólo lo que quieras ir contando".
Adiós, adiós mi carita de arroz.


Intenta no respirar...