jueves, 19 de diciembre de 2013

Un extracto de tu libreta azul.

Hoy decidí detenerme un poco y leer algo que hace poco sin afán escribí:

"Lo que mis letras no saben de ti"

Llego a mi clase, expongo de lo que no conozco, me parece complicado pero no puedo callar; no allí, no con todos mirándome, juzgando mi cadencia, la postura que tengo, deletreándome los nervios. Y sí, acepto que puedo ser la más cobarde, pero no me permitiré serlo aquí.

Me pregunto en voz baja ¿Qué es lo que en realidad me pasa contigo?, ¿por qué te posas frente a mí y las palabras se me escurren? Esa sensación de desconocer lo que llevo dentro.

Vuélvete rojo, quiero ubicarte. ¡NO!, tengo una mejor idea, vuélvete amarillo para no perderte; adéntrate, mete tus brazos en mi garganta y recoge el montón de palabras que no he podido decirte.
¿Las miras?, están temblando, pero justo aquí van a comenzar a gritar...

Es un día nuevo, hoy me urge hacerte saber que eres tú a quién espero, que no dejan de ser tus manos lo único que quiero sobre mi cuerpo, que tu cabello lacio es el único que me enreda, que tu piel es ahora mi color favorito; niveo ¿lo recuerdas?.

El metro se detiene y tengo la esperanza de que no tarda en continuar. Una vez escuché en un programa de televisión (sí, esos que sólo las personas aburridas ven) que la vida es como un festín; sabemos que va a terminar a determinada hora, ¿cómo?, es impredecible en sí; lo único que nos queda por hacer es bailar, convivir con las personas de las mesas más lejanas, cantar sin preocuparnos por la garganta y claro, volver a bailar.

Así que tú y yo estamos hoy en la más grande celebración, hay invitados que jamás pensé encontrar, unos otros que pensé que ya me habían olvidado, y los que decidieron faltar. La pista es nuestra, el color de mi vestido hace juego con tu voz y el rosáceo de nuestras mejillas apena a cualquier carmín.

Ya no hay pausas, no en una fiesta; nos encontramos situados justo en el centro de la pista ¿los miras?, nos sonríen, se alegran de vernos reír. Está por comenzar mi canción favorita, esa que me hace mover los pies aún sentada, sácame a bailar, presúmeme tus mejores pasos, muéstrame qué tanto has aprendido, llévame y yo te sigo; recuerda que la vida es ésta, la nuestra, donde no hay tiempo para pausas, así que lo único que queda es bailar.



No hay comentarios:

Publicar un comentario